miércoles, 17 de septiembre de 2008

Si se trata de entrar...


Algo leí hace muy poquito y se me olvidó, era ingenioso y me antojó escribirlo aqui para compartirlo con quien lea algunas de estas cosas.... pero.... lo olvidé.

Olvidé también cómo se hace una derivada y para que cosa útil nos podría servir la trigonometría, se me olvidó cómo eran mis primeros lentes, el color de algunas de mis playeras favoritas y últimamente parezco olvidar más cosas de las que aprendo. No es un problema neurológico (que yo sepa), es tal vez que la cabeza tiene que borrar algunos archivos para meterse cosas nuevas e inmediatas que nos sirven más en estos momentos.

Escucho a un par de estudiantas de arquitectura hablar en la parte de atrás del salón en el que escribo: "Mira, tu abres el espacio aqui, y le cierras por acá y asi obligas a la gente a que entre por la plaza y no por la tienda." Obligas a la gente a que entre..... esa si se me grabó más de 15 segundos en la cabeza.... obligas.... a la gente.... a que entre..... por donde tu quieres que entre.... Fuera de lo sexual que pueda o no sonar la frase anterior, una vez más me da vueltas en la cabeza informacion inmediata sin sentido. Me pienso ahora como arquitecto, como un tirano obligador de que la gente haga algo para lo que fue diseñado un lugar, como encuadrador, como delimitador, pequeño rey de espacios imaginarios.

Siempre se nos ha obligado a entrar por la entrada y salir por la salida, nos ponen puertas que nos indican que son una de estas dos (o las dos al mismo tiempo) ya sea por su importancia visual o por su cualidad de únicas como formas de acceso. Digamos que ahora se me olvida que hay que entrar por la puerta, quiero entrar por la ventana sin convertirme en un ladrón, quiero entrar por el muro sin demolerlo, acceder por el techo llegando en helicóptero, entrar por una escalera, por un tunel, por un monton de tierra que hay que quitar para que se pueda llegar al interior.
Digamos que ahora se me olvida cual es el interior y cual el exterior, ya no sé entonces si entré o no entré, tal vez estos dos cambiaron tan sutilmente que nunca estuve ni adentro ni afuera, entonces no hay salida, eso siempre dicen que es malo, significa estar encerrado, aunque estés en un enorme bosque, si no tiene una salida entonces por lógica estas encerrado ¿dónde estoy? ¿a donde entré? ¿que otra cosa olvidaré después?

Se me han olvidado algunas palabras, como aquella vez que perdí por completo de mi mente las silabas que juntas forman "tuberculósis", estuve dandole vueltas y vueltas y no podía acordarme de la palabra . Se me olvidan los nombres de algunas personas, a todos nos pasa, Cómo estás? Cómo te ha ido? Y la familia sana? Si! yo muy bien, si! ya acabé la carrera, Claro que si! nos marcamos uno de estos....

No se quien eres, Cómo te llamas? Yo Daniel ¿y tú? pasa, entra, no te quedes afuera ¿Te acuerdas de mi no? Ah que leíste mi blog, si claro, muchas gracias. Y una vez adentro el extraño tiene nombre, y ese nombre se registra a velocidades infinitas en algun archivero del cerebro que tiene una etiquetita: "NOMBRES" que está junto al cajóncito que dice "COSAS QUE QUEMAN" y en el mismo pasillo donde estan guardados los "ROSTROS" y las "PALABRAS GROSERAS". Y cada uno o dos años pasa una señorita neurona muy elegante con lentes de bibliotecaria y va revisando todos los documentos, "este es muy viejo, no creo que veamos a esta persona nunca más, además, aqui ya no caben más nombres" piensa ella como si lo supiera todo y agarra el nombre de aquel extraño que entró y se lo lleva en un carrito a otra parte del cerebro que dice "COSAS QUE YA NO SE USAN" donde el nombre puede estar otros años hasta que ese lugar se llena tambien y entonces lo unico que queda es llamarle a uno de esos impulsos eléctricos tan fulminantes y pedirle que queme todas esas cosas que nuestra cabeza ya no usa, y de buenas a primeras, sin darnos cuenta aqui afuera, los que nunca hemos entrado al cerebro, olvidamos.... lugares, colores de cosas, nombres de gente, caras de extraños, cuantas bolsas de Cheetos nos hemos comido en nuestra vida... tener que volverle a preguntar a aquel extraño: Ah no me acuerdo bien de ti ¿Te llamas.......?

Si se trata de entrar... ¿a donde?
Si se trata de aprender... ¿qué?
Si se trata de olvidar... no me acuerdo
Si se trata de escribir aqui... cierro el día con buena cara.

6 comentarios:

Thalia E. dijo...

Entrar mientras no olvide salir, aprender no importa qué pero siempre hacerlo, olvidar mientras no recuerde que lo olvido, escribir... eso se lo dejo al arquitecto de la buena cara.

Pido tener más señoritas neuronas que nadie!!

Buena noche y tres besos!

Cynthia dijo...

AAAAAAAAAAAAHHHHHHHHHH q coordinación, me da miedo, jajajaja. Estoy estudiando fisiología, para especificar S.Nervioso y leo tu blog.... Master amo amo amo tu descripción de como encriptamos info en el cerebro (fue la hostia). Tan solo espero que mis neuronas guarden y aguarden, tan solo unas horas para hacer mis exámenes y luego dar delete.... jejejeje >.< . En vdd me owneo tu entrada.

En cuanto al olvido, supongo que a su vez es, en cierta forma, self-preservation, darnos un respiro....(reboot) y si no, no olvidemos que en cualquier momento olvidamos hasta lo que creíamos más trascendente para nosotros.

supermiedos dijo...

Si olvidas es porque aquello no fue significante en tu vida; no dejó huella ni representó algún recuerdo importante. Pero si olvidas aquello que te definió, te causó alegría, te marcó o te hirió, es momento de comenzar a preocuparse, porque tu vida comienza a nublarse y desaparecer dentro de ti mismo... aunque si alguien es capaz de olvidar dichas cosas, su vida carece de sentido.

Kain dijo...

Pareciera que no te gusta tu poder de arquitecto...

Ice Eastwood dijo...

Elogio a la Memoria.
Lo mejor es lo de entrar-salir, muy bonito.

Bitty dijo...

... tres... omito el comentario inmediato que surgió a tu entrada y mejor lo reservo pa después... recuerdame de decirte el comentario a la lectura tres.