lunes, 18 de agosto de 2008

Sobre la sagacidad del elefante...

No es de sorprenderse que humanamente hablando seamos crueles por naturaleza, nacímos como seres defensores ante un entorno agresivo, completamente diseñado para hacernos papilla. A veces me asombra que estemos donde estamos, escribiendo cosas, filmando películas, saltando con garrocha o matándonos unos a otros.

Hace muy poco estaba viendo dos videos de Youtube que aunque seguro muchos ya han visto quisiera compartir con quien quiera que se siente a leer estos párrafos. El primero es de un perro, que salta, corre y escala como todos los demás perros, pero curiósamente este perro en particular fue fabricado en el MIT y en vez de ladrar graciósamente, hace un ruido que parece sacado de una película de torturas, con todos ustedes el BIG DOG de Boston Dynamics:



Todos los que hayan aguantado el ruidito infernal del cuadrupedo robótico más avanzado del planeta y no les dió miedo ver un perro robot sin cabeza, creo que comparten conmigo el quedarse sorprendidos ante un bicho eléctrico capaz de entender las superficies por las que se mueve, adaptarse a los cambios de temperatura o fricción del suelo y listo para ser manejado a distancia para llegar a cualquier terreno, en conclusión, un animal sintético que no tiene pulso pero es capaz de moverse y adaptarse como si fuera de carnita y hueso. Una creación humana que pronto veremos en accion seguramente en algún paraje Irakí disparando desde sus costados a cualquiera que identifique como enemigo, muy a la Terminator II.

El segundo Yu-tub que pongo en contra parte del anterior es ahora una bonita escena de un elefante pintor que se dedica a hacer retratos de otros elefantes:



De nuevo, quien haya aguantado los ocho minutos de video no me dejarámentir cuando digo que hasta cierto punto a todos nos sale una sonrisa al ver con que paciencia el concentrado paquidermo usa su trompa cual pulgar retractil para hacer el dibujo de otro elefante cargando una flor roja y gigante, y una vez más nos ponemos a pensar que ahi tuvo que haber una cabeza humana de por medio, si le preguntamos a un pintor dirá que el elefante es un artista, si le preguntamos a un zoólogo dirá que este está perfectamente entrenado.

Para serles sincero yo prefiero no saber si el elefante fue enseñado a pintar otros elefantes o si simplemente un día le dieron un pincel y de su propia inspiracion le salió el Rembrandt, prefiero que nadie me diga hasta que punto algún señor se puso a moldear la mente del animal, porque sé que los elefantes son capaces de razonar situaciones más allá de lo que hemos llegado a estudiar y actuar acorde a ellas tomando partido ante impresiones del mundo a su alrededor, al igual que nosotros pero con cierta ingenuidad animal, con una sagacidad pura que no nos es comprensible, que queremos controlar a fuerzas, que queremos reproducir en robots de elefantes pintores o de perros saltarines, lo dejo a discreción de quien haya llegado hasta aqui. Si hubiese que quitar una cosa de nuestro planeta, ¿sería preferible borrar el ingenio humano o la sagacidad del elefante? ¿sería mejor conservar nuestro instinto voraz de supervivencia o dejar respirar a quienes son amables con su propio futuro?

Me gusta pensar que hay un punto intermedio, ¿hasta donde vamos a llegar?

3 comentarios:

Cynthia dijo...

Como he dicho.... la compañía de otras especies, es en ocasiones sobre cualquier otra, mi compañía favorita. Lindos pensamientos master y muy ciertos

Kain dijo...

Es precisamente ese instinto territorial, ese instinto animal lo que nos hace crear armas. Es fastidioso que todo mundo piense que los animales son pobres víctimas y buenos por naturaleza cuando no es así; son sólo los compañeros de nuestra evolución.

MastrettaTube dijo...

y te molestas por que la donna ladra.